martes, 12 de julio de 2011

VOY A RECIBIR LA CONFIRMACIÓN


SELECCIÓN  DE  FICHAS


1. No tener miedo a ser santos

* Mirar el Evangelio

Busca la Parábola de los invitados descorteses (Lc 14, 1ó-24). Nos muestra el desagradecimiento de aquellos hombres ante la generosa invitación de Dios al banquete del Reino de los cielos. Se excusan con cosas buenas. Por contraste indican que el cristiano está llamado a buscar la santidad -vir­tudes heroicas por amor- en medio del mundo, sin abando­nar las cosas.

* Meditar la Palabra de Dios

- Sed perfectos como vuestro Padre celestial es per­fecto (Mt 5, 48).

- Si no os hacéis semejantes a los niños, no entraréis en el reino de los cielos (Mt 18, 3).

- Padre nuestro que estás en el cielo (Mt 6, 9).

- Nos ha escogido antes de la creación del mundo para ser santos (Flp 1, 4).

* Conocer el Catecismo

1275 « La iniciación cristiana se realiza mediante el con­junto de tres sacramentos: el Bautismo, que es el comienzo de la vida nueva; la Confirmación que es su afianzamiento; y la Eucaristía que alimenta al discípulo con el Cuerpo y la Sangre de Cristo para ser transformado en El».

2021 «La gracia es el auxilio que Dios nos da para respon­der a nuestra vocación de llegar a ser sus hijos adoptivos. Nos introduce en la intimidad de la vida trinitaria».
2028 «"Todos los fieles... son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad" (LG 40). "La perfección cristiana solo tiene un límite: el de no tener Ií­mite" (S. Gregorio de Nisa, Vida de Moisés)».

1726 «Las bienaventuranzas nos ensenan el fin último al que Dios nos llama: el Reino, la visión de Dios, la participación en la naturaleza divina, la vida eterna, la filiación, el descanso en Dios».
1728 «Las bienaventuranzas nos colocan ante elecciones decisivas respecto a los bienes terrenos; purifican nuestro corazón para enseñarnos a amar a Dios por encima de todo».

2. El Espíritu Santo es la Tercera Persona divina

* Mirar el Evangelio

Busca la escena del Bautismo de Jesús (Mc 1, 9-11). Aparecen bien claramente las tras divinas Personas del único Dios: el Hijo que es bautizado por Juan, el Espíritu Santo en forma de paloma que desciende del Cielo; y el Pa­dre en la voz que se oye. Son iguales. Son el único y verda­dero Dios.

* Meditar la Palabra de Dios

- ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu Santo habita en vosotros? (1 Co 3, 16).

- Los que son llevados por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios (Rm 8, 14).

- Y por ser hijos, envió Dios a nuestros corazones el Espíritu Santo de su Hijo, que clama Abbá Padre (Ga 4, 6).

* Conocer el Catecismo

743 « Desde el comienzo y hasta de la consumación de los tiempos, cuando Dios envía a su Hijo, envía siempre a su Espíritu: la misión de ambos es conjunta e inseparable».

74ó «Por su Muerte y su Resurrección, Jesús es consti­tuido Señor y Cristo en la gloria (Hch 2, 3ó). De su pleni­tud derrama el Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Iglesia».

747 «El Espíritu Santo que Cristo, Cabeza, derrama sobre sus miembros, construye, anima y santifica a la Iglesia. Ella es el sacramento de la Comunión de la Santísima Tri­nidad con los hombres».

3. Vivir en gracia y las virtudes cristianas

* Mirar el Evangelio

Fíjate en la sorprendente conversión de Saulo (Hch 9). Desde entonces, tocado por la gracia de Dios, Pablo -antes Saulo- se entregó sin reservas al servicio de Dios y de la Iglesia. La Confirmación tiene que ser para nosotros oca­sión de una nueva conversión a la santidad y al testimonio cristiano.

* Meditar la Palabra de Dios

- Te oí en el tiempo oportuno, te ayudé en el día de la salvación (2 Co 6, 2).

- Quien es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho (Lc 16, 10).

- Te basta mi gracia (2 Co 12, 9).

* Conocer el Catecismo

2019 «La justificación entraña la remisión de los pecados, la santificación y la renovación del hombre interior».

2020 «La justificación nos fue merecida por la Pasión de Cristo. Nos es concedida mediante el Bautismo. Nos con­forma con la justicia de Dios que nos hace justos. Tiene su fin en la gloria de Dios y de Cristo y el don de la vida eterna. Es la obra mas excelente de la misericordia de Dios».

2023 «La gracia santificante es el don gratuito que Dios nos hace de su vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para curarla del pecado y santificarla».

202ó «La gracia del Espíritu Santo, en virtud de nuestra fi­liación adoptiva, puede conferimos un verdadero merito según la justicia gratuita de Dios. La caridad es en nosotros la fuente principal del merito ante Dios».

4. El sacramento de la Confirmación

* Mirar el Evangelio

Considera el relato de Pentecostés (Hch 2, 1-12). Reunidos los Apóstoles y discípulos en torno a María en el cenáculo por temor a los judíos, recibieron el Espíritu Santo en medio de manifestaciones extraordinarias y fue­ron transformados. Todo cambia y empiezan a cumplir fielmente lo que Jesucristo les había mandado llegando en seguida los frutos: multitud de conversiones que obra el Espíritu Santo por medio de ellos.

* Meditar la Palabra de Dios

- Recibiréis el poder del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos (Hch 2, 8).

- Aparecieron, como divididas, lenguas de fuego, que se posaron sobre cada uno de ellos, quedando todos llenos del Espíritu Santo (Hch 2, 3-4).

- Yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que este con vosotros eternamente (Jn 14, 16).

* Conocer el Catecismo

1316 «La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, hacer más sólido nuestro vinculo con la Iglesia, asociarnos todavía más a su misión y ayu­darnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de las obras».

1317 «La Confirmación, como el Bautismo, imprime en el alma del cristiano un signo espiritual o carácter indeleble; por eso este sacramento sólo se puede recibir una vez en la vida».

1318 «En Oriente, este sacramento es administrado inme­diatamente después del Bautismo y es seguido de la partici­pación en la Eucaristía, tradición que pone de relieve la unidad de los tres sacramentos de la iniciación cristiana. En la Iglesia latina se administra este sacramento cuando se ha alcanzado el uso de razón, y su celebración se reserva ordi­nariamente al obispo, significando así que este sacramento robustece el vínculo eclesial».

1319 «El candidato a la Confirmación que ya ha alcanzado el uso de razón debe profesar la fe, estar en estado de gracia, tener la intención de recibir el sacramento y estar preparado para asumir su papel de discípulo y de testigo de Cristo, en la comunidad eclesial y en los asuntos temporales».

5. La ceremonia de la Confirmación

* Mirar el Evangelio

Busca la escena en que los Apóstoles hacen milagros y hablan de Jesús (Hch 3,1-26). Pedro y Juan curan en nombre de Jesús a un paralítico a la entrada del Templo. En medio del asombro de la gente Pedro les predica a Jesús, que fue anunciado por los profe­tas como el Mesías.

* Meditar la Palabra de Dios

- Habéis recibido el Espíritu de adopción de hijos, en virtud del cual clamamos: ¡Abbá, Padre! (Rm 8, 15). -Aquí estoy, Señor, porque me has llamado (I S 3, 5).

- Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, será el varón prudente, que edifica su casa sobre roca (Mt 7, 24).

* Conocer el Catecismo

1293 «En el rito de este sacramento conviene considerar el signo de la unción y lo que la unción designa e imprime: el sello espiritual.
La unción, en el simbolismo bíblico y antiguo, posee numerosas significaciones: el aceite es signo de abundan­cia (cfr. Dt 11, 14, etc.) y de alegría (cfr. Sal 23, 5;104, 15); purifica (unción antes y después del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los luchadores); es signo de cura­ción, pues suaviza las contusiones y las heridas (cfr. Is 1, 6; Lc 10, 34) y el ungido irradia belleza, santidad y fuerza».

1299 «En el rito romano, el obispo extiende las manos so­bre todos los confirmandos, gesto que, desde el tiempo de los apóstoles, es el signo del don del Espíritu. Y el obispo invoca así la efusión del Espíritu:
"Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesu­cristo, que regeneraste, por el agua y el Espíritu Santo, a estos siervos tuyos y los libraste del pecado: escucha nues­tra oración y envía sobre ellos el Espíritu Santo Paráclito; llénalos de Espíritu de sabiduría y de inteligencia, de Espíritu de consejo y de fortaleza, de Espíritu de ciencia y de piedad; y cólmelos del Espíritu de tu santo terror. Por Jesu­cristo nuestro Señor"».

1301 «El beso de paz con el que concluye el rito del Sa­cramento significa y manifiesta la comunión eclesial con el obispo y con todos los fieles (cfr. S. Hipólito, Trad. ap. 21)».

1317 «La Confirmación, como el Bautismo, imprime en el alma del cristiano un signo espiritual o carácter indeleble; por eso este sacramento sólo se puede recibir una vez en la vida ».

6. Respondo de las promesas del Bautismo

* Mirar el Evangelio

Fíjate la valentía con que San Pablo predica su fe en Atenas (Hch 17,1ó-33). Los atenienses vivían la religión con superficialidad, pero Pablo les habla todos los días del verdadero Dios manifestado en Jesucristo. Empieza por alabar las buenas cualidades que tenían, y les descubre luego que su reli­gión no es verdadera -son politeístas: creen en varios dio­ses, cosa poco razonable-, aunque algunos con bue­nas disposiciones reflexionarán llegando a conocer al verdadero Dios.

* Meditar la Palabra de Dios

- Dejemos, pues las obras de las tinieblas y revistá­monos de las armas de la luz (Rm 13, 12).

- Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame (Lc 9, 23).

- Nadie puede invocar a Jesús como Señor, si no es en el Espíritu Santo (1 Co 12, 3).

* Conocer el Catecismo

1277 « El Bautismo constituye el nacimiento a la vida nueva en Cristo. Según la voluntad del Señor, es necesario para la salvación, como lo es la Iglesia misma, a la que in­troduce el Bautismo».

1279 «El fruto del Bautismo, o gracia bautismal, es una realidad rica que comprende: el perdón del pecado original y de todos los pecados personales; el nacimiento a la vida nueva, por la cual el hombre es hecho hijo adoptivo del Pa­dre, miembro de Cristo, templo del Espíritu Santo. Por la acción misma del bautismo, el bautizado es incorporado a la Iglesia, Cuerpo de Cristo, y hecho participe del sacerdo­cio de Cristo».

1280 « El Bautismo imprime en el alma un signo espiritual indeleble, el carácter, que consagra al bautizado al culto de la religión cristiana. Por razón del carácter, el Bautismo no puede ser reiterado».

1282 «Desde los tiempos mas antiguos, el Bautismo es dado a los niños, porque es una gracia y un don de Dios que no suponen meritos humanos; los niños son bautizados en la fe de la Iglesia. La entrada en la vida cristiana da acceso a la verdadera libertad».

1321 « Cuando la Confirmación se celebra separadamente del Bautismo, su conexión con el Bautismo se expresa en­tre otras cosas por la renovación de los compromisos bau­tismales. La celebración de la Confirmación dentro de la Eucaristía contribuye a subrayar la unidad de los sacramen­tos de la iniciación cristiana».

7. Quiero recibir dignamente la Confirmación

* Mirar el Evangelio

Considera cómo Pablo extiende el Evangelio en Éfeso (Hch 19, 1-20). Confirma a los cristianos y predica con valentía en la sinagoga por dos años. Dios hacía por medio de Pablo mu­chos milagros. Destruyen los libros que atacaban la fe.

* Meditar la Palabra de Dios

-El fruto de la luz consiste en caminar con toda bon­dad y justicia y verdad: buscando lo que es agradable a Dios (Ef 5, 10).

- Dejemos, pues, las obras de las tinieblas y revistá­monos de las armas de la luz (Rm 15,12).

- La palabra de Dios es viva y eficaz, y más pe­netrante que cualquier espada de dos filos (Hb 4, 12).

* Conocer el Catecismo

1306 «Todo bautizado, aún no confirmado, puede y debe recibir el sacramento de la Confirmación (cfr. CIC, can. 889, 1). Puesto que Bautismo, Confirmación y Eucaristía forman una unidad, de ahí se sigue que "los fieles tienen la obligación de recibir este sacramento en tiempo oportuno" (CIC, can. 890), porque sin la Confirmación y la Eucaristía el sacramento del Bautismo es ciertamente válido y eficaz, pero la iniciación cristiana queda incompleta».

1307 «La tradición latina pone, como punto de referencia, para recibir la Confirmación, "la edad del uso de razón". Sin embargo, en peligro de muerte, se debe confirmar a los niños incluso si no han alcanzado todavía la edad del uso de razón (cfr. CIC, can. 891; 893, 3)».

1308 «Si a veces se habla de la Confirmación como del "sacramento de la madurez cristiana", es preciso, sin em­bargo, no confundir la edad adulta de la fe con la edad adulta del crecimiento natural, ni olvidar que la gracia bau­tismal es una gracia de elección gratuita e inmerecida que no necesita una "ratificación" para hacerse efectiva. (…)

1310 « Para recibir la Confirmación es preciso hallarse en estado de gracia. Conviene recurrir al sacramento de la Pe­nitencia para ser purificado en atención al don del Espíritu Santo. Hay que prepararse con una oración más intensa para recibir con docilidad y disponibilidad la fuerza y las gracias del Espíritu Santo (cfr. Hch 1, 14)».

8. El sacramento de la Reconciliación o Confesión

* Mirar el Evangelio

¡Que aleccionador es el episodio de la mujer pecadora y arrepentida! (Lc 7, 3ó-50). Jesucristo ama la sinceridad auténtica: por eso perdona a los pecadores humildes y reprende a los fariseos por la soberbia y dureza de corazón.

* Meditar la Palabra de Dios

- Al ver aquellas muchedumbres se compadecía de ellas, porque estaban malparadas y abatidas como ovejas sin pastor (Mt 9, 35).

- Hoy ha venido la salvación a tu casa (Lc 7, 9).

- Te digo que le son perdonados sus muchos pecados, porque amó mucho (Lc 7, 47).

* Conocer el Catecismo

1486 «El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es concedido por un sacramento propio llamado sacramento de la conversión, de la confesión, de la peniten­cia o de la reconciliación».

1487 «Quien peca lesiona el honor de Dios y su amor, su propia dignidad de hombre llamado a ser hijo de Dios y el bien espiritual de la Iglesia, de la que cada cristiano debe ser una piedra viva».

1488 «A los ojos de la fe, ningún mal es mas grave que el pecado y nada tiene peores consecuencias para los peca­dores mismos, para la Iglesia y para el mundo entero».

1491 «El sacramento de la Penitencia está constituido por el conjunto de tres actos realizados por el penitente, y por la absolución del sacerdote. Los actos del penitente son: el arrepentimiento, la confesión o manifestación de los peca­dos al sacerdote y el propósito de realizar la reparación y las obras de penitencia».

1493 «El que quiere obtener la reconciliación con Dios y con la Iglesia debe confesar al sacerdote todos los pecados graves que no ha confesado aun y de los que se acuerda tras examinar cuidadosamente su conciencia. Sin ser necesaria, de suyo, la confesión de las faltas veniales esta reco­mendada vivamente por la Iglesia».

9. Oración de amistad con Dios

* Mirar el Evangelio

Considera el pasaje del ciego de Jericó (Lc 18, 35-43). Un hombre ciego se entera de que Jesús está pasando a cerca. Los ruidos y la gente parecen sugerirle que no puede hablar con Él. Pero aquel buen hombre grita, arroja su manto y pide con fe: ¡Señor, que vea! El milagro se produce y sigue agrade­cido a Jesús por los caminos.

* Meditar la Palabra de Dios

-A vosotros os he llamado amigos (Jn 15, 15).

- Fueron, pues, y vieron dónde habitaba, y se queda­ron el Él aquel día (Jn 1, 39).

- Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos (Lc 11, 1).

* Conocer el Catecismo

2752 «La oración supone un esfuerzo y una lucha contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador. El combate de la oración es inseparable del «combate espiritual» necesario para actuar habitualmente según el Espí­ritu de Cristo: Se ora como se vive porque se vive como se ora». Ver también, 2754, 2755 y 2757.

10. Fortaleza para confesar siempre a Jesucristo

* Mirar el Evangelio

Busca la escena en que Pedro es librado de la cárcel por un ángel (Hch 12, 1-17). Herodes persigue a la Iglesia y apresa a Pedro. Los discípulos rogaban al Señor por el. Un ángel le libra de todos los peligros y le saca milagrosamente de la cárcel. El Evan­gelio se extendía cada vez más.

* Meditar la Palabra de Dios

- Soporta las dificultades como buen soldado de Cristo Jesús (1 Tm 2, 3).

- Las armas con las que combatimos no son carnales, sino fortaleza de Dios para destruir fortalezas, desbara­tando con ellas los proyectos humanos, y toda altanería que se levante contra la ciencia de Dios (2 Co 10, 3-4).

- Siempre eres, oh Dios mío, mi fortaleza (Sal 42, 21).

* Conocer el Catecismo

863: «Toda la Iglesia es apostólica mientras permanezca, a través de los sucesores de San Pedro y de los apóstoles, en comunión de fe  de vida con su origen. Toda la Iglesia es apostólica en cuanto que ella es “enviada” al mundo entero: todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío. “La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado”. Se llama “apostolado” a -toda la actividad del Cuerpo Místico” que tiende a "propagar el Reino de Cristo por toda la tierra" (AA 2). Ver también, 1891, 1895, 189ó y 1925.


Invocación al Espíritu Santo

Ven, espíritu Creador,
visita las mentes de los tuyos;
llena de gracia celestial los corazones que Tú creaste.

Tú, llamado el Consolador,
Don del Dios Altísimo,
Fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú, con tus siete dones,
eres fuerza de la diestra de Dios.
Tú, el prometido por el Padre;
tu palabra enriquece nuestros labios.

Enciende tu luz en nuestras mentes,
infunde tu amor en nuestro pecho,
y a la debilidad de nuestra carne
vigorízala con redoblada fuerza.

Al enemigo ahuyéntalo bien lejos,
danos la paz cuanto antes.
Yendo Tú delante como guía
sortearemos todos los peligros.

Que por Ti conozcamos al Padre,
conozcamos igualmente al Hijo
y en Ti, Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Jesús Ortiz López [1]


[1] Se trata de unas fichas que complementan la edición: JESÚS ORTIZ LÓPEZ, Voy a recibir la Confirmación,  17ª dbolsillo mc. Madrid, 2009. 78 págs.

Amar y ser amados


            En el año 1994 Juan Pablo II pronunció una homilía en la Capilla Sixtina con motivo de haber concluido las obras de restauración de los frescos de Miguel Ángel, primero las bóvedas y después el Juicio Final. En ese ámbito el Papa recordaba esa “teología del cuerpo” de que habló en varias ocasiones para explicar la idea católica del amor del varón y de la mujer, creados por Dios para ser felices alcanzando la perfección como personas con un destino eterno. Esas pinturas hablan con elocuencia  de la bondad del cuerpo y de la belleza de la persona, pero también de la caída original por autosuficiencia. Por ello el Papa afirmó a la vez la vocación al amor personificada en la figura de Jesucristo, que ha redimido al hombre entero, cuerpo y alma, y en él a toda la creación.


            Benedicto XVI ha publicado su primera encíclica titulada “Dios es amor” mostrando así la radical verdad sobre Dios en tres Personas pero un solo Ser, en eterna relación de conocimiento y amor.

            Es natural, por tanto, que la creación del hombre sea también obra de su amor, y que la vocación de todo hombre y mujer sea el amor. Sin embargo hoy día esta palabra está altamente contaminada, y sirve para lo más bajo o para lo más alto. Por ello las explicaciones del Papa teólogo ayudan a rescatar la verdad sobre el amor humano.

            Concretando esto en la sexualidad humana vemos que no es algo simplemente biológico porque afecta al núcleo más íntimo de la persona y abarca muchos aspectos como la afectividad, la capacidad de amar y de procrear, o la aptitud para establecer vínculos profundos de comunión con otro. Las diferencias físicas, psíquicas y espirituales del varón y de la mujer están orientadas a complementarse en el matrimonio que genera la familia. Porque esa unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carne la generosidad y la fecundidad del Dios

            En este terreno la virtud o castidad consiste en la integración de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad de su ser corporal y espiritual. Se puede decir que la castidad es una afirmación del amor porque despliega la sexualidad que plenifica al hombre o la mujer con entrega de sí mismo, sea en el matrimonio o en el celibato. No consiste en la represión sino en el dominio de los impulsos desordenados por el pecado: la virtud de la castidad no se opone a la naturaleza sino al egoísmo más o menos velad.

            Frente al rechazo maniqueo del cuerpo, la doctrina cristiana enseña su bondad natural, y a la vez la necesidad de la templanza para que el cuerpo sirva al fin al que está destinado. Por eso la castidad implica un aprendizaje y el dominio de sí, una verdadera pedagogía de la libertad humana para que el hombre controle sus pasiones, mantenga el equilibrio y alcance la paz interior, frente al desequilibrio que producen las pasiones descontroladas. Y también por eso es muy importante dominar la tendencia hacia las cosas sensibles en los diversos campos, como el afán excesivo de comodidad, los caprichos, la gula, o la destemplanza en las bebidas. Toda esa lucha facilita el desarrollo de la virtud de la castidad, el equilibrio y el dominio de sí, y lo contrario va deslizando hacia la impureza que causa la ceguera del espíritu para las cosas de Dios.


            No es ocioso insistir en que esa virtud no es un prejuicio religioso, sino que se trata de una exigencia de la ley moral natural: la castidad es una virtud humana que deben practicar todas las personas si quieren vivir de acuerdo con su dignidad, puesto que la persona humana, alma y cuerpo, ha sido creada para amar. Por eso el apóstol Pablo invita a rechazar las falsificaciones del amor: «Huid de la fornicación. Todo pecado que un hombre comete queda fuera del cuerpo; pero el que fornica peca contra el propio cuerpo. ¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?» [1]. Además, los cristianos encuentran en Jesucristo un nuevo motivo para vivir la castidad como donación sacrificada y alegre de sí mismos, pues en el Bautismo hemos sido revestidos de Cristo, modelo de toda virtud. Y así como la castidad forma parte de la templanza, con más razón está impregnada por la caridad, que es la primera virtud cristiana porque lleva al amor de Dios y del prójimo. 


            La natural unión sexual del varón y la mujer está ordenada al amor conyugal, es decir, se realiza de modo verdaderamente humano cuando es parte integral del amor con el que el hombre y la mujer se comprometen totalmente entre sí hasta la muerte. Y sólo dentro «los actos con los que los esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente en un clima de gozosa gratitud»[2].

            Dentro del estado matrimonial, vivir la castidad lleva consigo que el amor conyugal esté abierto generosamente a la transmisión de la vida, sin poner obstáculos a esa confianza del Señor, que ha querido contar con la cooperación de los hombres para aumentar el número de sus hijos en este mundo. Porque el amor conyugal, de acuerdo con su naturaleza, está ordenado a la generación; hay «una inseparable conexión que Dios ha querido y que el hombre no puede romper por propia iniciativa, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador»[3].


            La sexualidad es una riqueza de la persona, que lleva al varón y a la mujer a la entrega de sí mismos en el amor, y esto requiere una continua educación de los sentimientos, del cuerpo y del espíritu mediante la santa pureza. Es tarea que dura toda la vida y que tiene exigencias concretas en cada época, desde la infancia y adolescencia a la senectud. Se trata de una tarea eminentemente personal de poner los medios para vivir y acrecentar la virtud de la castidad, contando siempre con el desorden de la concupiscencia y con la gracia de Dios. Pero también supone un esfuerzo cultural para valorar esta virtud sin poner obstáculos, especialmente a los más débiles como son los niños y los jóvenes.


            «Si Dios ha creado el cuerpo humano, ¿por qué hemos de cuidar el pudor? Juan Pablo II se plantea esa cuestión en las catequesis sobre este tema a las que antes me refería, y aporta una reflexión profunda. «¿Por qué ese cambio de significado? El cuerpo expresa la persona, el yo humano y, manifestándolo, hace de intermediario; mejor, hace posible la comunicación entre los hombres y mujeres según esa peculiar comunión querida por el Creador, que es el matrimonio. La desnudez física es, pues, expresión auténtica y verdadera de la persona si se ordena a esa comunicación, y pierde todo su sentido en la medida en que la excluye, la dificulta o sale de ese ámbito. Tras el pecado, al enturbiarse o envilecerse la mirada humana, al modificarse la actitud del corazón que busca -o puede buscar- poseer y dominar en vez de entregarse, el pudor y el recato se convierten en algo absolutamente necesario. La manifestación del propio cuerpo, o de otros cuerpos, cuando es indebida -en determinadas situaciones es no sólo legítima, sino obligada-, implica desconocer la dignidad del ser humano y, por tanto, en algún grado, la posibilidad de corromperse y de corromper a los otros. El pudor ante los demás y el respeto del pudor en los demás proclama y defiende la conciencia del valor del propio yo, de la persona, que no debe reducirse nunca a objeto»[4].



Tomado de la obra del autor: J.ORTIZ, Creo pero no practico, Eiunsa, 2010, 2ªed., pp. 136 y ss.

[1] 1 Co 6, 18-19.
[2]  Vaticano II. Const. Gaudium et Spes, 49.
[3]  Catecismo, 2363.
[4] J.ECHEVARRÍA. Itinerarios de vida cristiana. pp. 148-149.

lunes, 20 de junio de 2011

HAWKING DESORBITADO


Hawking es un enfermo que lleva muchos años sufriendo y por eso merece compasión, es decir, respeto, comprensión y admiración. A la vez es una persona inteligente y un científico prestigioso. Pero todo esto no garantiza que acierte en sus  opiniones. Cuando declara que no existe el cielo ni la vida después de la muerte, o que son un cuento de hadas para la gente que tiene miedo a la oscuridad el astrofísico se sale de órbita y se estrella.

Últimas preguntas

Desde que el hombre es hombre se ha preguntado sobre el sentido de la vida, el más allá de la muerte, o la existencia de Dios. Y la inmensa mayoría ha llegado a un conocimiento de ese Dios, suficiente como para tratarle con respeto y cumplir sus mandatos. Los grandes filósofos de la historia, desde Platón hasta Ortega han razonado ampliamente sobre Dios acertando en lo básico: que es bueno, que está a favor de los hombres, y que nos espera más allá de la muerte.

Si acudimos a la tradición judeocristiana, entonces ese Dios de los filósofos y del sentido común se manifiesta como personal, bueno y verdadero, providente y actuando continuamente en la historia que culmina en Jesucristo; todo esto respetando la libertad de los hombres como un buen padre con sus hijos. Sólo unos pocos y más con la modernidad han rechazado a Dios con su ateísmo, que tantas veces es antiteísmo, es decir una postura voluntarista previa que postula la no existencia de Dios para que el hombre pueda ser libre, como es el caso de Marx y de Sartre.

Grandes científicos creyentes

Si acudimos a la sociología entonces Hawking se desorbita más porque la mayoría de los seres humanos, incluidos los grandes científicos contemporáneos como Newton, Edison, Heisenberg o Lemaître han creído en Dios y han desarrollado la ciencia sin ningún obstáculo espiritual transmitiendo el testigo hasta Hawking. Va a tener razón Pascal cuando decía: "No hay más que tres tipos de personas: unas, que sirven a Dios habiéndole hallado; otras, que se empeñan en buscarlo sin haberle hallado; otras, que viven sin buscarle y sin haberle hallado. Las primeras son felices y razonables, las segundas son razonables, y las últimas son desdichadas". No me resigno a que Hawking se quede petrificado en la tercera postura: merece nuestro respeto y nuestra compasión, aunque esté equivocado.

Jesús Ortiz López


martes, 31 de mayo de 2011

REFLEXIÓN SOBRE EL FENÓMENO ASAMBLEARIO



Han pasado las elecciones y se cumple lo previsto: una victoria destacada para el Partido Popular en casi todas las autonomías y en la mayor parte de los ayuntamientos de España. La Jornada de reflexión ha sido alterada por los akampados en la Puerta del Sol en Madrid y en otras ciudades, y el fenómeno asambleario se extiende dando más de lo mismo.

Invasión de akampados
La participación ciudadana en estas elecciones demuestra que ese movimiento puede captar algunas simpatías iniciales, pero después son disolventes y ponen en peligro las libertades de los demás. Al transformarse ahora en asambleas de barrio y otro tipo de akampadas se convierte en un quiste que altera el orden público y la vida en democracia. Lo dicen los comerciantes de Sol y de otros lugares invadidos por estos amigos de lo suyo que imponen a los demás las consecuencias indeseables de sus akampadas, en el fondo y en la forma como trataremos de ver.

En la forma, porque los honrados trabajadores que llevan sus negocios o contratan a otros se encuentran con una caída de ventas del 70 por ciento, y se han visto forzados a soportar invasiones de locales, pintadas en sus escaparates, y hedores en el ambiente, que alejan a los usuarios y turistas. Queda muy bonito en las fotos por internet ver a esos grupos con las manos alzadas, aferradas al iphone burgués; porque las fotografías no desprenden los malos olores, los zafios insultos, ni las veladas amenazas.

En el fondo, ese sistema asambleario de okupas va contra los derechos de la mayoría que trabaja por sacar adelante sus trabajos y empresas. Ellos defienden "sus derechos" y quieren ser "la conciencia crítica de la sociedad", como tantos revolucionarios,  pero intimidan a los demás para que no ejerzan los suyos; ellos se "indignan" sin tener en cuenta que otros indignados prefieren trabajar para que mejoren las cosas desde dentro: tienen menos utopía pero más ética, tienen menos cuento porque tienen más  responsabilidad, tienen menos voz pero tienen más votos.

Propuestas poco pacíficas
Los indignados pasan por ser pacíficos pero los hechos no les dan la razón cuando unos  de ellos asaltan la sede de la televisión pública de Murcia, y otros hacen lo propio en los bares cercanos a su akampada, generando tensión frente a la clientela y los empleados. Además ¿por qué una banda de desocupados puede invadir las plazas impidiendo la circulación de los peatones?, ¿por qué esos grupos pueden destrozar los parterres y el mobiliario urbano sin que la autoridad intervenga, mientras a cualquier ciudadano le cae una multa por hacer lo mismo?, ¿dónde han adquirido esa bula? Esto indica que su fuerza reside en la intimidación.

Pero aún es más grave el pensamiento asambleario cuando logra concretarse un poco. Sirva como ejemplo el resumen de 16 propuestas que aprobaron en la Puerta del Sol, pues mezclan ideas positivas con intenciones muy peligrosas. Entre las primeras, quién no estará de acuerdo en que haya listas electorales abiertas o en superar el paro? Pero ¿quién estará de acuerdo en que unos antisistema tomen el control de la prensa o de la educación? Piden en la propuesta 9 "el acceso popular a los medios de comunicación, que deberán ser éticos y veraces".  Los periodistas vemos amenazado nuestro trabajo por estos pacifistas del iphone, si tomaran el poder. Eso lo decía Karl Marx, Lenin y Castro; lo practicaron a sangre y fuego Hitler y Stalin. Temo por tanto que esos akampados me amordacen si llegaran al poder. Además dicen que "los medios deberán ser éticos y veraces". Con esta exigencia me temo que impondrían su ética y su veracidad con persecución, encarcelamiento y tortura  a los periodistas que no les fueran adictos, como hicieron esos totalitarios de antaño.

En la propuesta 15 exigen la recuperación de la Memoria Histórica, con mayúscula, sintonizando así con una de las fijaciones del gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, que ha minado la convivencia social y dinamitado una Transición que ha dado a España los mejores años de democracia y desarrollo social en libertad. De este modo, los akampados demuestran que no son nada ingenuos ni soñadores sino que más bien parecen ser lobos con piel de oveja.

Contaminación tras el 15-M
Con esta movida asamblearia el Partido Popular sale perjudicado más de lo que parece pues recibe un regalo envenenado y un lastre para su gestión. El dibujante Mingote representaba al Partido Popular como una persona que intenta llevar una pesada piedra tallada con el nombre de "TRIUNFO". Lastre no sólo por los cinco millones de parados, sino porque encontrarán graves dificultades para gobernar si consiguen ganar las elecciones generales sin sobresaltos en los trenes, en los aeropuertos o en las centrales nucleares. Los "populares" recibirán a una parte de la sociedad intoxicada con las utopías de los akampados que le pondrán serias trabas para gobernar después. Al menor ejercicio de poder o ante cualquier error, las plazas y calles se llenarán de consignas menos utópicas y más desestabilizadoras que las actuales en la Puerta del Sol, a cargo de estos partidarios de la Memoria Histórica y de los ingenuos que les sirvan de coro y de pantalla.

De todos modos, el partido triunfante en estas elecciones haría muy bien en tomar nota de algunas propuestas de la asamblea de akampados, como la necesidad de que los partidos presenten listas abiertas en las elecciones, cosa en que hay un acuerdo amplio, aun reconociendo que es un asunto difícil de llevar a la práctica por ahora. El objetivo al que apunta tal propuesta es una mayor representatividad de los políticos, una mayor responsabilidad ante sus electores y una mayor exigencia de honradez pública. Más aún,  esas listas abiertas y limpias de imputados por corrupción contribuirían a que los partidos políticos se modernicen dejando de ser máquinas para la captación de votos. La partitocracia actual se parece bastante a un secuestro de la democracia.

Tampoco es descabellado proponer la efectiva separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, pues la politización de la Justicia es bochornosa y desestabiliza el sistema de convivencia. Si no podemos fiarnos de los jueces en los más altos tribunales, convertidos hoy en cheerleades o comparsas para jalear a su partido, entonces significa que el Estado de derecho está más minado que un queso de gruyere.

Jesús Ortiz/  Escritor


martes, 17 de mayo de 2011

A LA HORA DE VOTAR


Un reciente estudio hecho con 400 jóvenes que van a votar ya por cumplir los 18 años, muestra la incultura política que padecen. Han sido elegidos entre los mejores de los institutos, pero es evidente que carecen de los conocimientos mínimos necesarios como ciudadanos. Desconocen aspectos fundamentales de la vida social en España pues quedan lejos del 50 por ciento de aciertos en casi todas las preguntas. Por ejemplo, no saben cuándo se aprobó la Constitución actual, ni en qué año se produjo el golpe de Estado del 23-F, ni cuál es la forma política del Estado español, ni cuántas urnas hay en cada mesa electoral.

Experiencia sobre la actual ley de educación

¿Para qué sirve entonces la muy polémica asignatura de Educación para la ciudadanía? Les adiestra en talleres de sexo pero no les enseña a ser ciudadanos conscientes, con un conocimiento básico de las reglas de la democracia, de la historia reciente, y de nuestra geografía. Por ejemplo: los aspectos fundamentales de nuestra Constitución del 6 de diciembre de 1978 aprobada en el Gobierno de Adolfo Suárez; un poco de historia contemporánea no manipulada por una Ley de memoria histórica, según la cual sólo asesinaron las fuerzas franquistas pero no existen las fosas de Paracuellos; que el intento de golpe de Estado fue el 23-F de 1981; que la forma política del Estado español es una monarquía parlamentaria; que el presidente del Gobierno lo nombra el Congreso a propuesta del Rey; que el Congreso se compone de 350 diputados; que las comunidades autónomas tiene transferidas las competencias en materia de Sanidad y Educación.

¿Sería sería mayor el porcentaje de adultos si respondiera a esas preguntas planteadas a los jóvenes en la encuesta? No lo parece, y esta grave incultura política y social explica que los ciudadanos españoles tienen el gobierno que se merecen. Es para temblar y ponerse a trabajar desde los cimientos mismos de la escuela primaria. Y esto requiere cambiar definitivamente la actual Ley de educación socialista, la LOE que repite y empeora una LOGSE fuertemente ideologizada, que nos llevan a los últimos puestos en la relación de países desarrollados y a los primeros de fracaso escolar en la Comunidad Europea. Urge llegar a un pacto de Estado entre los principales partidos, contando con la mayoría social y comprometiéndose a no cambiarla durante muchos años. Porque ya está bien de cambios por razón ideológica y sectarismo que se han fundido varias leyes en los últimos veinte años. Aunque no sean elecciones legislativas nos jugamos mucho en cada consulta.

Principios básicos para votar con responsabilidad

Ante las próximas elecciones autonómicas y municipales, los Obispos de las diversas diócesis han publicado orientaciones morales que ayuden al voto responsable. Los siete de la Provincia Eclesiástica de Madrid recuerdan en su Nota algunos principios básicos  que deben ser tenidos  en cuenta a la hora de emitir un voto responsable y solidario. Se refieren a cinco aspectos concretos:

1. El derecho a la vida, pues ninguna realidad social o personal puede justificar la eliminación de un ser humano inocente por el aborto -incluida la llamada píldora del día siguiente- o la eutanasia.

2. Al derecho a la libertad religiosa que comporta la exigencia del respeto a los lugares de culto y a los signos religiosos, así como la tutela de la expresión pública de las convicciones religiosas, especialmente las de la fe católica, configuradora de nuestro patrimonio cultural y moral.

3. Respecto a las familias, las leyes y disposiciones administrativas deben reconocer, proteger y promover la institución del matrimonio. La protección de la familia exige también que se facilite el acceso a una vivienda digna y a un trabajo acorde con las exigencias familiares.

4. El derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas, morales y pedagógicas. Lo cual comporta que se haga efectivamente posible la creación y dirección de centros educativos, y la libre elección de los mismos. Comporta también que las escuelas estatales se abstengan de imponer una determinada educación religiosa o moral.

5. Ante la grave crisis económica y laboral, se ha de facilitar el ejercicio de un trabajo justamente remunerado, y mecanismos de atención especial para las personas más  afectadas por la crisis, como son los inmigrantes, enfermos, y ancianos.

Aunque esta nota no lo menciona, sabemos que los programas electorales de los diversos partidos nada dirán en contra de estos principios básicos, pero no todos esos programas son igualmente respetuosos con las libertades, ni contribuyen a la regeneración de la sociedad. Por eso no podemos quedarnos en la letra de tales programas ni en las proclamas de los mítines buscando el voto.

A la hora de votar conviene conocer mejor la ideología que los sustenta, la limpieza en la gestión de los cargos ejercidos por cada partido, y la integridad pública de los candidatos.   No es tan difícil. Del dicho al hecho hay un gran trecho. Y la realidad es que no todos los políticos son iguales.


Jesús Ortiz López
Doctor en Derecho Canónico


lunes, 9 de mayo de 2011

JUAN PABLO II, UN GIGANTE DE LA FE




El nuevo beato es un espejo de Dios en el sentido de que refleja con limpidez algo del inefable Amor misericordiosos de Dios Uno y Trino. Su vida ha sido un seguimiento fiel de Jesús y un servicio a los hombres, empezando por los católicos, a los que se debía como Siervo de los siervos de Dios.

Ahora bien, la Iglesia lo beatifica no por los últimos años de su vida ejemplar sino por el conjunto de su respuesta a la vocación cristiana, que es vocación a la santidad, a ser espejo de Dios. Ciertamente lo ha sido en especial durante su dilatado Pontificado y en concreto durante su enfermedad y muerte vividas en unión con Jesucristo. Sin embargo el Decreto sobre la heroicidad de sus virtudes no se fija sólo en los momentos cruciales sino, basado en testimonios de quienes vivieron con él desde la juventud, sino en cómo vivía el heroísmo de lo ordinario. Y precisamente es en esta faceta esencial donde la Iglesia lo propone como modelo de santidad, no tanto como Papa sino como creyente.

Juan Pablo II y la cruz

La Iglesia vive la Cruz y la Luz que durante el Triduo Sacro de la Semana Santa por excelencia. Venera la cruz por haber sido el admirable trono de Jesucristo para culminar la Redención, calla durante el día del silencio de Dios estando en el sepulcro, y estalla de alegría al amanecer del tercer día, que ya será para siempre el Día del Señor, el Domingo. El "Alleluia" pascual resuena todos los días alabando a "Yahvé", pues ese Dios de la Alianza Antigua es Dios Trino conocido definitivamente en Jesús, Dios encarnado: «A Dios nadie lo ha visto jamás; el Dios Unigénito, que está en el seno del Padre, él mismo lo dio a conocer», dice el apóstol Juan.

Pues bien, esa Cruz de Jesús está presente en la vida de Karol Wojtyla desde su infancia, durante su juventud, después como sacerdote, obispo, y después un modo especial como Vicario de Cristo. El que fue fotógrafo oficial suyo durante casi treinta años ha declarado que de, todas las fotografías hechas, se queda con una que muestra a Juan Pablo II en su capilla privada durante el Vía Crucis del Coliseo, el Viernes Santo de 2005, poco antes de morir: "en esa foto se le ve un poco de espaldas, abrazado con fuerza a un gran crucifijo apoyado sobre su rostro… Yo veo ahí todo su  pontificado, con el enorme trabajo realizado, su oración, su sufrimiento y su devoción a Cristo crucificado", ha declarado Arturo Mari.   

Por la Cruz a la Luz ha sido la gran celebración de su beatificación, en la octava de Pascua, cuando el mundo entero ha visto el tapiz con el rostro sonriente y atento del gran Papa Juan Pablo II rodeado de la aureola de los santos. Y no una corona al estilo tradicional sino como tenue resplandor de quien participa ya en plenitud de la santidad del mismo Dios Trino y de la compañía de la Virgen Santísima. A Ella dedicó muchas páginas de fe y amor, de doctrina católica sobre la Maternidad divina y de cariño entrañable de hijo. Entre otras, ahí queda la encíclica "Redemptoris Mater" y la carta "Rosarium Virginis Mariae", donde invita a redescubrir el valor de esta oración contemplativa siguiendo los misterios de la vida de Jesús y de María, presentando la novedad de los misterios de Luz. Los misterios de la vida pública de  Cristo desde el Bautismo a la Pasión, orientados a «vivir con renovado interés en la espiritualidad cristiana, como verdadera introducción a la profundidad del Corazón de Cristo, abismo de gozo y de luz, de dolor y de gloria».

En su homilía, Benedicto XVI hablaba del "Totus tuus" en el que Karol Wojtyla inspiró su estar junto a la Cruz con la fortaleza de María: «Esta visión teológica es la que el beato Juan Pablo II descubrió de joven y que después conservó y profundizó durante toda su vida. Una visión que se resume en el icono bíblico de Cristo en la cruz, y a sus pies María, su madre. Un icono que se encuentra en el evangelio de Juan (19,25-27) y que quedó sinterizado en el escudo episcopal y posteriormente papal de Karol Wojtyla: una cruz de oro, una "eme" abajo, a la derecha, y el lema "Totus tuus"».


El secreto de Juan Pablo II

La informaciones de los medios de comunicación han destacado la magnitud de las cifras de este dilatado Pontificado. Ningún Paspa se reunió con tantas personas como Juan Pablo II, en más de mil audiencias generales del miércoles en las que participaron más de 17 millones de fieles. Celebró 147 ritos de beatificación, en los que proclamó a 1338 beatos y 51 canonizaciones para un total de 482 santos. No hablemos de los millones de kilómetros, unas 15 vueltas al mundo, que hizo para   llevar la palabra de Dios a los creyentes y escuchar a los hombres en sus propios países.

El secreto de esa fuerza superior se encuentra en su intensa vida de oración. Ya como profesor del seminario llamaba la atención de sus alumnos, pues en los intervalos de clase se recogía para rezar en la capilla, como refiere su secretario durante cerca de cuarenta años, el hoy Cardenal Dzwisz añadiendo: «Yo pienso que no dividía su tiempo en "oración" y "trabajo", porque la oración le acompañaba siempre, hasta en las acciones más prosaicas. Muchas veces advertía que el Papa estaba rezando por las personas a las que había recibido en las audiencias, y que, cuando se despedía de ellas, las encomendaba a la Divina Providencia. Lo hacía tan discretamente que solamente los que estábamos más cerca podíamos darnos cuenta. Era algo extraordinario», ha declarado a la revista "Palabra". Y podía hacerlo porque dedicaba tiempos específicos, horas del día y de la noche, a la oración ante el Sagrario. Este ha sido su principal secreto y su fuerza, porque hablaba con Jesús como un hombre habla con su amigo.


Juan Pablo II, altavoz de Dios

Ya en el año 2005 asistimos al espectáculo nunca visto de oleadas de gentes, muchos jóvenes, rindiendo homenaje a Juan Pablo II el Grande. Roma ha conocido una densidad  nunca vista y se muestra como el corazón del mundo. Ahora, con su beatificación se ha repetido la pacífica invasión de Roma; no es una masa sino una comunión de personas que muestran la fe como algo que está en la calle, que  dignifica a cada uno, y que muestra la cara más amable de la sociedad. Las iglesias de medio mundo se llenaron entonces de creyentes y no creyentes rezando o pensando por el Papa y con el Papa Grande; y ahora se vuelven a llenar para dar gracias por su beatificación.

Cualquier plaza o calle ha sido buen lugar parar reunirse a cantar o rezar dejando mensajes de agradecimiento o de fe. Aquella fue una muerte que nos hace felices y nos une a los demás. Ahora, el beato Juan Pablo II sigue cumpliendo su misión señalando que Dios no se olvida de este mundo difícil porque nos ama. Su vida coherente con la fe atrae a los más jóvenes que buscan ideales grandes para enganchar su vida y cambiar el mundo. Pero hacen falta gigantes de la fe que acepten la llamada de Dios como ha hecho Juan Pablo II. Su beatificación es un gran altavoz de Dios que llama a los corazones para que salgan de la vaciedad y se incorporen al gran movimiento de la fe que mueve montañas. Seguro que la próxima JMJ 2011 en Madrid recogerá las vibraciones de esta beatificación mostrando al mundo que siempre hay esperanza.

Juan Pablo II, en la tierra de María

Juan Pablo II ya es beato, algo que para la mayoría de los creyentes significa que la Iglesia lo venera como un santo, pues ha reflejado en su vida a Jesucristo, viviendo heroicamente las virtudes, y en particular la caridad. Decía Benedicto XVI en la Homilía de la beatificación que: «Su mensaje fue éste: el hombre es el camino de la Iglesia, y Cristo es el camino del hombre. Con este mensaje, que es la gran herencia del Concilio Vaticano II y de su "timonel", el Siervo de Dios el Papa Pablo VI, Juan Pablo II condujo al Pueblo de Dios a atravesar el umbral del Tercer Milenio, que gracias precisamente a Cristo él pudo llamar "umbral de la esperanza"».

No hemos olvidado que Juan Pablo II estuvo en España el año 2003 con sabor de despedida. Al volver sobre esa gran experiencia se puede ver que sus enseñanzas son actuales, especialmente para las familias y los jóvenes. Dos millones de personas acudieron aquel fin de semana de mayo de 2003 a los dos actos centrales del quinto viaje apostólico de Juan Pablo II a España, desarrollados en Madrid. En la Plaza de Colón el Papa propuso seguir el ejemplo de los santos canonizados y aseguró a los españoles que: «Surgirán nuevos frutos de santidad si la familia sabe permanecer unida, como auténtico santuario del amor y de la vida»; recordó a todos y en particular a los más jóvenes que: «Se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo».

Ahora, ante la JMJ 2011 tienen especial relieve sus últimas palabras en Madrid: «Santa María, Madre de los jóvenes, intercede para que sean testigos de Cristo Resucitado, apóstoles humildes y valientes del tercer milenio, heraldos generosos del Evangelio. Santa María, Virgen Inmaculada, reza por nosotros, reza por nosotros. Amén»


Jesús Ortiz López
Doctor en Derecho Canónico


lunes, 2 de mayo de 2011

Roland Joffé vence a los Dragones



He leído algunas entrevistas al director de "Encontrarás Dragones", el agnóstico Roland Joffé, publicadas en varios medios. Mi valoración de ese director se apoya en su honestidad y su humanidad. No estamos acostumbrados a encontrar esas cualidades en dosis tan altas en el mundo del espectáculo, pues los prejuicios están detrás de la fobias y filias hacia personajes e instituciones. Y no digamos cuando se tratan temas de moral y religión, católica por más señas.

Superar las ideologías
Joffé muestra tiene categoría humana al presentar al sacerdote san Josemaría, fundador del Opus Dei, y también al enfrentar la Guerra Civil. Dice que se hacía una pregunta: ¿puedo ofender con lo que estoy haciendo? Increíble pero cierto, pues no busca el éxito al precio de la mentira o la calumnia. Honesto, pues, Joffé y también humano: huye de las ideologías al tratar esa Guerra, porque se esfuerza por ver a las personas, con sus dudas y temores, mezquindades y heroicidades. El director ha pensado durante años estas cuestiones que están presentes en sus películas, desde "La Misión" hasta "Encontrarás Dragones".

Veo este film como un tratado de  antropología para llegar al gran público, que no estudia teorías académicas pero sí tiene múltiples sentimientos encontrados a la hora de actuar con una conciencia recta: lo que hacen los demás, lo políticamente correcto, lo que pide el instinto, esto frente a la responsabilidad personal, la búsqueda sincera de la verdad, o el dominio propio cuando se ejercitan las virtudes. La primera condición para obrar bien es superar los prejuicios y sentirse interpelado.

Cine de autor
Cuando eso ocurre, el cine cumple su principal misión de conocer al ser humano y golpear su corazón, pues enlaza entonces con las grandes obras de la literatura y del arte universal. Gracias a su fuerza expresiva y dramática lograr impactar al gran público invitando a conocer mejor su corazón, a conmoverse con las acciones representadas para bien o para mal, y en definitiva a ser más humanos. Así ocurre en la Odisea, la Anábasis, el Macbeth de Shakespeare, el Quijote, Ana Karenina de Tolstoi; en música la Novena de Beethoven o la Aída de Verdi; en pintura, el Regreso del hijo pródigo de Rembrand o el Grito de Mund; y en el cine El séptimo sello de Bergman o el Padrino de Coppola.

En esta línea trabaja el cineasta Joffé: no pretende hacer películas que conviertan a las personas en máquinas de matar, en objetos sexuales o tipos de comedias intrascendentes. Este director dice que esta película habla al corazón de cada espectador, que puede decidir permanecer como siempre o abrirse a una transformación personal. Declaraba que medirá el éxito si algunos espectadores de su película pudieran experimentar la propia fragilidad y, a pesar de ello, actuar con coraje y honestidad, para liberarse de la tentación de la autosuficiencia tan propia de nuestro tiempo, según ha declarado

Por eso esta película "Encontrarás dragones" me parece un tratado de ética para la mayoría social. Y apunta en una dirección valiosa: sólo cambiarán el mundo los que superen los prejuicios ideológicos y se dejen transformar por el amor.

Jesús Ortiz