miércoles, 31 de julio de 2019

Atención a la eutanasia que viene (II)

                                            
Presión sobre los pacientes

En un contexto eutanásico los ancianos y enfermos soportan una coacción psicológica y social, pues llegan a creerse unos egoístas insolidarios que dificultan la vida de los demás. Aceptar la eutanasia o el suicidio asistido puede parecer entonces la mejor solución. Además, en nombre de «mi autonomía» (dañada en esa etapa) queda limitada la autonomía del médico, que deberá acogerse a la objeción de conciencia, con los inconvenientes que acarrea.

Leon Kass destaca la esquizofrenia de la autonomía absoluta pues ¿cómo puedo honrarme a mí mismo suprimiendo mi propio ser? Resulta un contrasentido solicitar la muerte cuando es la misma muerte la que borra la propia autonomía y libertad como valor central de la existencia personal. Señala además que elegir la muerte no es una opción entre varias sino el modo de suprimir todas las opciones (Death with dignity).

Los estudiantes actuales de medicina y ciencias de la salud empezarán a ejercer cuando esté implantada le ley de la eutanasia, así como su posterior desarrollo y aceptación social. La Seguridad Social necesita ahorrar como sea y no podrá soportar a pacientes terminales por mucho tiempo. Así los futuros médicos perderán anclajes y valores para defender la vida, de modo que el juramento hipocrático parecerá una reliquia poética del pasado, que no implica ningún compromiso. Sería una utopía imposible de vivir en la sociedad actual tan pragmática. Entonces, el espíritu no cuenta y viene a ser un cuento bonito para los que pisan los templos.

Eutanasia en Holanda

La experiencia de Holanda con leyes de eutanasia desde hace décadas muestra que una vez que el genio está fuera de la botella no es posible meterlo de nuevo. Los casos registrados, supuestamente autónomos, aumentan año tras año, y difícilmente se llega a saber si otros han precipitado la muerte del anciano o del enfermo grave. Entre otras razones porque no somos ángeles y a veces los actos están contaminados por intereses inconfesables. Y también es conocida la huida de su país a Alemania para no ser sometidos a esa «muerte tan digna».


En definitiva, el empeño por implantar la ley de eutanasia supone una manipulación de la opinión pública, y frenar los el desarrollo de los cuidados paliativos tanto en la sanidad pública como en la privada, que tan eficaces se demuestran. Y entre ellos está la atención familiar, médica y de voluntarios que acompañan a personas sin rebajar su dignidad, favorecen un mejor sentido de humanidad, y tantas veces ofrecen una atención espiritual, que facilita encontrar el sentido pleno de una etapa terminal de la vida. 

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/atencion-eutanasia-viene-ii/20190731001621028404.html

miércoles, 24 de julio de 2019

Atención a la eutanasia que viene (I)



Durante el verano también se pude pensar, incluso sobre cuestiones importantes como es el derecho a la vida. Por contraste uno puede reflexionar por qué la eutanasia es un atentado contra la dignidad de la persona y una desmoralización de la sociedad. 

Próxima ley de la eutanasia

Comencemos por decir lo más obvio y es que una ley de eutanasia no pretende una muerte digna sino una muerte rápida y menos costosa, y que el supuesto derecho se convierta en desecho. Nadie aspira a sufrir el fantasma del «encarnizamiento terapéutico» y menos los profesionales de la salud. Todos queremos morir sin sufrimiento y es algo que hoy día la medicina puede garantizar. Los cuidados paliativos son la mejor muestra de ello. Sin olvidar que los sufrimientos más duros son el no sentir cariño ni encontrar sentido a esa etapa final, sobre todo para quienes carecen de esperanza en el más allá, que no son tantos, pues lo natural es intuir alguna pervivencia personal.

El PSOE Y Unidas Podemos piden despenalizar la eutanasia como primer paso de la ley de eutanasia, que puede ser de las más «progresistas» de la Comunidad Europea. Ya lo hicieron en legislaturas anteriores y ahora van con fuerza a por ello. Ya se encargarán sus televisiones de «convencer a la gente» sobre las bondades de una ley encuadrada en los nuevos derechos sociales. Como hemos visto y veremos, se presentan a bombo y platillo unos pocos casos tremendos de sufrimiento, mientras se silencian otros muchos de pacientes atendidos incluso en sus hogares que unen y fortalecen a una familia.

Bypass eutanásico

Los expertos consideran como una falacia idealizar la autonomía del paciente como justificación moral de la eutanasia. Estos enfermos, más o menos terminales, son víctimas de la presión social y admiten con facilidad que son un peso para la familia y para la sociedad, de modo que son otros los que deciden por ellos. Se produce lo que denominan como «bypass eutanásico»: el salto de la autonomía del paciente a su muerte sin ser suficientemente atendido.

Los cuidados paliativos avanzan pero todavía son escasos los recursos destinados al cuidado de esos enfermos, porque algunos prefieren precipitarse por el camino de la inhumanidad, eso sí, bajo capa de dignidad ante la muerte. R. Andorno llega a decir que en estos casos el médico se convertirá en una suerte de mercenario al servicio de cualquier pretensión del paciente (Bioética y dignidad de la persona). Pueden consultarse los estudios de J. Habermas (El futuro de la naturaleza humana ¿Hacia una eugenesia liberal?, o de E. García-Sánchez (La autonomía del paciente como justificación moral de la eutanasia). (Continuará)

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/atencion-eutanasia-viene-i/20190723192501028365.html?utm_medium=email&utm_source=Newsletter&utm_campaign=190724

sábado, 13 de julio de 2019

Desconexión de Vincent Lambert

Se ha cumplido la sentencia del Tribunal de Casación francés sobre el paciente tetrapléjico Vincent Lambert. Los médicos se han encargado de cumplirla, le han retirado la alimentación parenteral y el paciente ha muerto. Aunque la eutanasia es ilegal en Francia, la reciente legislación permite a los médicos poner a los pacientes en estado terminal con sedación profunda y continuada hasta su muerte. Parece una eutanasia de guante blanco.

Ciertamente la familia estaba dividida acerca de aplicar o no la eutanasia, pero los jueces están para aplicar la ley en beneficio del inocente, y sin dejarse presionar por la emotividad del ambiente o por el poder político. Sin embargo, parece que las leyes y la opinión pública ha olvidado la función educativa de la ley, algo que está en la entraña de la ley para hacer justicia justa y no solo formal, y por eso hay que tener mucho cuidado.

Justicias defectuosas

El común de los ciudadanos asimila lo legal con lo moral: si lo dice la ley eso se puede hacer porque estará bien. De este modo se aceptan nuevas leyes que favorecen la eutanasia y el suicidio, el aborto hasta poco antes de nacer, o el divorcio exprés. El resultado está a la vista pues se extienden estos males en la sociedad, caminando deprisa y cuesta abajo. Todo con perjuicio irreparable para muchos enfermos, y en grave detrimento de muchos matrimonios, pues quedan sin entorno familiar y educativo muchos niños y jóvenes, ayunos de valores y de confianza en los mayores.

Y entre nosotros algunos escenifican la presentación un millón de firmas para despenalizar la eutanasia, quizá para aparecer como más progresistas que nadie, en tiempo de confusión y sin gobierno.

Son leyes defectuosas que cambiarán de orientación algún día, porque no se puede ir contra la vida sin graves consecuencias. Sin embargo el daño está hecho, y esa riada perjudicará seriamente a las próximas generaciones. Menos mal que la historia de los hombres cuenta con personas que encarnan valores supremos y pueden dar un giro en poco tiempo, como hacen algunos héroes y santos. Sin olvidar que existe y actúa la providencia de Dios.


El Papa Francisco reza por Vincent Lambert y rechaza que construyamos una civilización que elimina a las personas, cuando considera su vida como no digna de ser vivida. Asistimos a un nuevo caso de eutanasia que significa una derrota de la humanidad.  

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/desconexion-vincent-lambert/20190713004901028307.html

jueves, 27 de junio de 2019

Tres testimonios de la fe



Se cumple otro aniversario del fallecimiento de san Josemaría Escrivá, en realidad su nacimiento para el Cielo. Su vida ha sido un testimonio de la fidelidad al querer de Dios, un hombre de gran corazón, enamorado de Jesucristo y de la Virgen María, y por eso mismo lleno de caridad hacia todos. Y son miles las personas que le trataron el esta vida, incluidos los no católicos y los no cristianos. También los enemigos, que los tuvo, como ha ocurrido a la mayoría de los santos, pues sin Cruz no hay santidad, que se prueba con las cruces que imponen otros hombres.

«Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común», decía el fundador del Opus Dei. Y san Juan Pablo II le denominó el santo de lo ordinario, especialmente en la solemne ceremonia de su canonización en Roma, en la plaza de San Pedro abarrotada en aquella ocasión. Retrocediendo hacia atrás, en junio de 1946, recién llegado a Roma, pasó la noche en oración desde la terraza de la vivienda donde se alojó, con visibilidad a los apartamentos del Papa. Ese contraste entre un hombre solo rezando y los miles de fieles de todo el mundo unidos señala la fecundidad de la gracia en los santos.

Otro testimonio bien reciente es la muerte de Teresa Cardona, fiel del Opus Dei, cuando empezaba el traslado a Yamoussoukro para continuar una labor solidaria, encabezando un grupo de jóvenes felices por ayudar a niños y remodelar una escuela. La noticia ha sido muy difundida en los principales medios pues señala que hay muchos jóvenes con valores dispuestos a darse a los demás. Son la esperanza de una sociedad que anda escasa de valores y de principios. Son muchas las muestras de solidaridad y condolencias, desde los Reyes y los políticos hasta las redes sociales.


Finalmente, otro testimonio conocido ha sido la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri el mes de mayo en Madrid. Su vida como profesional, investigadora y profesora, como mujer solidaria siempre ya desde su labor en México, y como fiel del Opus Dei, siempre disponible y alegre, levanta también la esperanza en un mundo conflictivo, violento, y muchas indiferente a Dios y a las verdaderas necesidades de las personas.

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/tres-testimonios-de-la-fe/20190627005904028213.html

miércoles, 12 de junio de 2019

La buena muerte


De nuevo un caso extremo se utiliza para remover los cimientos de la milenaria cultura de la vida. La muchacha holandesa Noa y sus padres merecen todo el respeto, aunque nadie aclara si ha sido suicidio, ayuda al suicidio, o quizá eutanasia. Son misterios opacos porque se quiere legislar desde los sentimientos inducidos y sin un verdadero debate. No ha sido una buena muerte ni modelo para la sociedad. En Holanda la ley índice a la eutanasia, pero es necesario recordar que no todo lo legal es moral.

Levantar la mirada

El germen holandés se extiende por Europa implantando la cultura de muerte. Razón de más para recordar lo obvio: la vida humana es sagrada y no se debe jugar con la dignidad de la persona que siempre es hija de Dios, Señor de la vida y de la muerte con misericordia paternal, que siempre ofrece gracias abundantes para sobrellevar todos los dolores, por insoportables que puedan parecer. Ante esos sufrimientos muchos miran al cielo aun sin comprender, y los creyentes, con más razón, miramos a la Cruz donde se vislumbra una misteriosa sinfonía de unión con Jesucristo el Redentor de todos los hombres.

C.S.Lewis trataba de explicarlo en una conferencia a partir de su propio dolor al perder a Hellen (Joy) después de una intensa lucha contra el cáncer: «Vivimos en tierras de penumbra, el sol siempre brilla más allá de una curva, más allá de una colina. Sí, Dios nos habla cada día en los sucesos ordinarios, además nos susurra en nuestras alegrías, pero también nos grita en nuestro dolor. Es como el altavoz para unos oídos sordos como diciéndonos “calla, que no entiendes nada y tienes que madurar”. Por eso –añadía- rezo no para que Dios cambie sino para que cambie yo. Y concluía su confidencia: “Señor, he tenido la fortuna de vivir dos vidas, la de Hellen  y la mía; perdóname si la he querido demasiado y ten misericordia de los dos”».

Morir en paz

Hay que recuperar el sentido de la realidad y de las palabras. Natural es nacer a tiempo, aunque sea con síndrome Down, natural es morir a tiempo con asistencia médica, familiar y espiritual. La buena muerte está en las antípodas de la supuesta «eutanasia», cuando una persona no ha encontrado el sentido de su dolor ni le han ayudado quizá a experimentar el consuelo de Dios. Y sobre todo la sociedad se engaña cuando acepta cómodamente la cultura de muerte, propiciada por quienes juegan a ser Dios.

Jesús Ortiz López

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/la-buena-muerte/20190611234918028107.html

miércoles, 29 de mayo de 2019

GOL Una mujer brilllante


«¡Un aplauso para la nueva beata! ¡Todos juntos!»: lo pedía el Papa Francisco para Guadalupe Ortiz de Landázuri beatificada el 18 de mayo en Madrid. Y añadía: «Sirvió con alegría a sus hermanos y hermanas compaginando la enseñanza y el anuncio del Evangelio. Su testimonio es un ejemplo para las mujeres cristianas comprometidas en actividades sociales y en la investigación científica».
En la beatificación de Guadalupe Ortiz de Landázuri el Cardenal Becciu aplicó a la nueva beata la imagen de ser una mujer «poliédrica». Con esta expresión podía destacar las múltiples facetas de su atractiva personalidad: como química, como mujer cristiana, como fiel del Opus Dei, como mujer apostólica, como enferma, y otras muchas.
Como profesional destacó en el mundo de la química, siempre apasionada por la investigación y la enseñanza, hasta los últimos días en la Clínica Universitaria de Navarra. Como mujer cristiana ha sido una mujer más apasionada aún con Jesucristo, buscándole cada día en la Eucaristía, en la oración, en el Rosario, en la familia y en la calle. En verdad Él ha sido el centro de su vida enamorada, pues procuraba hacer todo por Cristo, con Él y en Él, como una buena hija de Dios. Como fiel del Opus Dei se entregó a su vocación con una creciente fidelidad, estando disponible para las tareas apostólicas y el servicio generoso a los demás Fue directora de la Residencia Universitaria Zurbarán desviviéndose día y noche por las residentes siempre con una sonrisa, el sello de Guadalupe. Comenzó el trabajo apostólico en México, junto con otras jóvenes de la Obra, promoviendo la formación humana, profesional y familiar de campesinas en y desde la hacienda Montefalco, que se encontraba en ruinas, ofreciendo tantas incomodidades, y 
consiguiendo la colaboración de personas con inquietud social. 

Más tarde san Josemaría le propuso colaborar en el Gobierno Central en Roma y acudió con ilusión de comenzar una nueva etapa. La plena unidad con el Fundador y otras directoras fue el norte de su disponibilidad. Su faceta como enferma durante muchos años fue de total conformidad y mucha alegría, sabiendo unirse a la Cruz de Jesús como la raíz que alimenta una mayor eficacia apostólica.

Son algunas facetas de esta mujer «poliédrica», que pueden resumirse en ser una mujer muy enamorada, muy alegre y muy sobrenatural. Mujer, científica, con Dios y en medio del mundo.



Jesús Ortiz López 

https://religion.elconfidencialdigital.com/opinion/jesus-ortiz-lopez/%C2%ABguadalupe-poliedrica/20190529002903028006.html

viernes, 3 de mayo de 2019

Notre Dame y las catedrales

El arquitecto Jean Nouvel dijo que los museos son las catedrales del siglo XX. No le falta razón pues los museos y sus exposiciones temporales atraen millones de visitantes, que hacen largas colas con paciencia oriental, como si de una peregrinación se tratara. Las catedrales e iglesias entran en este ambiente como poderoso imán para muchos que desconocen la fe cristiana que las ha levantado.

Ventanas abiertas

Quienes tenemos ese don de Dios y una cultura cristiana reconocemos que las diversas manifestaciones del arte, y en definitiva la belleza, son una ventana abierta a la trascendencia. Algo necesario pero no suficiente, si bien el buen Dios se servirá para acercar a muchos a la fe, como es el caso del escultor japonés Etsuro Sotoo -hoy católico- deslumbrado ante el templo de la Sagrada Familia y continuador de Gaudí.

Todavía recuerdo a una joven y su pareja que en la Basílica de San Pedro me preguntaba un dato mientras lloraba de emoción ante la belleza que brillaba allí, como si alguien le susurrara «aprovecha que hay más de lo que piensas, déjate llevar y reflexiona». De todos modos, la misión de la Iglesia y de los católicos es hacer anuncio explícito de fe en Jesucristo y su Resurrección.

Alguien vive en Notre Dame

El  incendio de la Notre Dame ha conmovido al mundo, y hemos visto a muchos  rezando en los alrededores danto testimonio de fe, pues en la catedral de Europa está Dios presente. La reacción del capellán de bomberos de entrar para retirar la Eucaristía e impartir la Bendición a los presentes muestra la fe en Jesucristo vivo que vive allí: no hablamos sólo de piedras y de arte sino de Dios realmente presente.

Allá por el siglo XII muchos canteros trabajaban la piedra en París, en Burgos o en Colonia. El viajero curioso preguntó al primero por su trabajo que le respondió «este es mi trabajo para dar de comer a la familia». Ante la misma pregunta un segundo le respondió «mi padre y mis abuelos han sido buenos artistas y correspondo a esa herencia mientras disfruto labrando con primor la piedra». Al fin, el tercero respondió a la misma pregunta «estoy levantando una catedral para gloria del buen Dios». Cuestión de perspectiva y don de Dios.

Por tanto, sí al arte y sí a la trascendencia. Y además, sin apartar la motivación artística, sería necesario aumentar los horarios de culto ordinario y extraordinario en todas las catedrales, para cumplir sobre todo su principal finalidad explícitamente cristiana de culto a Dios y vida eclesial.  El fuego ha destruido la cubierta de Notre Dame pero los muros levantados por los arquitectos y canteros siguen en pie. Antes que los museos las catedrales han sido un proyecto colectivo para celebrar la fe común y encontrarse con Dios.


Jesús Ortiz López 

https://www.religionenlibertad.com/blog/966122720/Notre-Dame-y-las-catedrales.html